lunes, 5 de noviembre de 2018

HOY HABLAMOS DE FEMINISMO

La verdad es que llevo tiempo pensando si sacar este tema o no ya que la opinión expuesta, sea cual sea, va a ser blanco de críticas y etiquetas fáciles. Aún y así... ¡Vamos allá!

Saco este post única y exclusivamente porque me da la sensación, desde mi punto de vista de tio blanco heterosexual, que la sociedad o al menos parte de ella está perdiendo la cabeza. La brújula está girando y nadie encuentra el Norte y si no que se lo pregunten a Apu.


Antes de empezar a despotricar como hace mucha gente en diversos canales y redes sociales con la única intención de encender a la masa social, antes de todo eso, vamos a leer un par de definiciones y cuando digo definiciones me refiero a definiciones oficiales y no a la definición que cada uno puede dar a la palabra en función de las memeces que le pasen por la cabeza. Vale, he dicho memeces, me voy al rincón de pensar.

Feminismo: Movimiento y doctrina social que propugna la igualdad de derechos entre la mujer y el hombre.

Equidad: Cualidad que mueve a dar a cada uno lo que merece. Justicia, imparcialidad en un trato o un reparto.

El 8 de Marzo hubo una marcha que dejo claro que había una gran masa social, las mujeres, que no estaban de acuerdo de como funcionaba el mundo y que querían que se cambiasen ciertas cosas. Hasta ahí firmo debajo. Millones de mujeres pusieron voz al feminismo. ¿Millones? ¿O algunas interesadas aprovechando el empuje social?

El caso es que a veces no hay que quedarse con el mensaje superficial sino rascar un poco para poder ver que más hay y descubrir esas ideas que con el tiempo se van filtrando y pueden ser las causantes de algo, precisamente, contrario a las definiciones anteriormente expuestas.

No quiero estirar el post como un chicle, que harto largo va a ser, pero si quiero analizar un punto del decálogo feminista que me parece pilar fundamental y este punto es... luchemos por una educación feminista. Suena bien, educar en la igualdad. Rápidamente sindicatos con la colaboración de personas con cierto peso en lo suyo como son Yara Moreno y Melani Penna sacaron unas... llamémoslas directrices para una educación feminista ejemplar. Bien, pues algunas de estas directrices son las siguientes (Id preparando el antiácido):

"Formar al profesorado en feminismo. Historia del feminismo. Usar lenguajes inclusivos y no excluyentes. Desaprendizaje de la competitividad. Tomar la palabra desde la escucha y el dialogo. Cuidados y afectos"

"Emplear un lenguaje no machista usando para hablar el femenino o el neutro con la 'e', por ejemplo 'todes'"

"Feminizar la historia del arte y la cultura así como las ciencias. Hablar de ellas, de sus investigaciones y aportaciones"

"Eliminar escritos machistas y misógenos como Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda o cualquiera de Arturo Pérez Reverte y Javier Marías"

"Prohibir el fútbol en los patios. Dejar fuera juegos competitivos."

"Prohibir canciones machistas y fomentar música feminista como Crudas Cubensi o Alicia Ramos"

"Eliminar nombres de centros que sean católicos, con referencias militares, políticas o juristas y sustituirlos por nombres de mujeres del movimiento feminista o por elementos de la naturaleza"

¿Cómo se os queda el cuerpo? Os animo que lo ojeéis más detenidamente en la web porque no tiene desperdicio. Menudas perlitas. A mi me ha llegado al corazón esas de utilizar lenguaje femenino o neutro con "e". ¿Y el masculino? No, ese caca, malo. Sentadito y a callar. Eliminar libros, prohibir canciones, juegos y actitudes competitivas ¿Qué problema tienen con la competitividad? Posiblemente, gracias a ella tenemos los avances, medicinas y tecnologías de las que disfrutamos. ¡Ah, si! Os dejo un clip de Crudas Cubensi no sea que os infectéis la cabeza escuchando a Loquillo.


A colación con el mundo de la educación me llama mucho la atención la manía de la paridad en puestos de trabajo. Mismo número de ministros que de ministras, de jefes y de jefas, de médicos y médicas, de pilotos y pilotas, de ingenieros e ingenieras, de abogados y abogadas o mineros y mineras. Esta visto que lo importante es la cantidad y no la calidad.

Hace tiempo saqué un post que animaba un poco a las chicas a estudiar ingenierías ya que no se puede pedir una igualdad cuando los porcentajes de ingenieros e ingenieras son tan desiguales. Eso de la igualdad por decreto no es nada bueno. ¿Os acordáis de la definicón de feminismo? No habla de cantidades por ningún lado. 

Recordamos que el feminismo luchaba por igualdad social y de derechos. Veo muy loable e incluso obligatorio luchar por la igualdad salarial si personas con la misma categoria, en la misma empresa y llevando los mismos años cobren diferentes cantidades y he dicho personas no solo comparemos hombre contra mujer.

Buuff!! Me he extendido demasiado. Resumiendo, el caso es que lo que empezó en España por un movimiento que reivendicaba igualdad de  derechos fue azuzado por ciertos sucesos sociales y decisiones judiciales y alimentado por los diferentes movimientos sociales del otro lado del atlantico. Aderezado por canales lamentables como Buzzfeed o por otro tipo de ofendidos y ofendidas profesionales en redes sociales.

De esta manera la sociedad ha ido cambiando y esta cambiando si alguien no pone freno a esta locura. Algunas consecuencias ya son muy palpables como la perdida de la presunción de inocencia, la libertad de opinión, el cuestionamiento de ideas totalitarias, la perdida del sentido del humor, el poder disfrutar de un debate abierto y sano sin que te tachen de machista alimentador del patriarcado y lo peor de todo y la consecuencia más trágica hasta ahora, la posible desaparición del personaje de Apu de los Simpsons. Si ya lo dijo Trillo ¡Manda huevos!

¿Qué opináis queridos lectores? ¿Pensáis que estamos perdiendo la cabeza?

2 comentarios:

  1. Madre mía, no es que se les vaya la pinza, es que se les va el tendedero completo!! El problema con este tipo de reivindicaciones es que amparándose en la legítima defensa de los derechos de las personas y la justicia (lo que vienes siendo igualdad entre mujeres y hombres) acaban por corromper el mensaje y tratar de imponer un mundo a su medida y según sus gustos. Como mujer y como ser humano estoy totalmente a favor de la igualdad entre sexos y no discriminación, especialmente en el ámbito laboral (algo recogido en nuestra Constitución y que se incumple sistemáticamente, pero eso es otra historia). Lo que no comprendo es que queramos pasar al extremo contrario: eliminar todo lo masculino de la faz de la tierra, empezando por el lenguaje ("todes", me troncho!), la historia, las creaciones literarias o artísticas y, ya de paso, con algunos especímenes si nos dejan. Como si de un plumazo y a base de decreto pudiéramos imponer a los ciudadanos cómo comportarse y cómo pensar. A radicales no les gana nadie, está claro.
    En fin, considero que estas declaraciones hacen un flaco favor a la causa feminista y contribuyen a su rechazo por parte de buena parte de la sociedad, por lo menos entre aquellos que tienen sentido común.

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    1. Mejor no lo podías haber explicado. Como suelo decir... el miedo no me lo dan esos y esas que dibujan un mundo a su antojo sino toda la masa que arrastran y no se paran a pensar las soberanas chorradas que dicen.

      Gracias por comentar!!!

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