domingo, 24 de junio de 2018

ENERGÍA DE FUSIÓN NUCLEAR

Es muy posible que estemos viviendo los últimos años del petróleo, eso unido a la poca aceptación que tiene la energía nuclear (de fisión) y la eliminación progresiva del carbón hace necesario plantearse otro modelo energético.

Dentro de este nuevo modelo, las energías renovables juegan un papel decisivo pero hay otra energía en liza que lleva años dando vueltas, hablamos de la energía de fusión nuclear.


La energía de fusión es la misma energía que se produce en el Sol. Sabemos que funciona, sabemos cómo hacerla pero no sabemos crear unas condiciones seguras y controlables donde generarla. Esto viene porque en el interior de un reactor de fusión se alcanzas temperaturas de unos 200 millones de grados Celsius. ¿Cómo controlar semejantes temperaturas?

En el proceso de fusión se utilizan dos isótopos del Hidrógeno, el Deuterio y el Tritio que al calentarlos a altas temperaturas conseguimos fusionarlos y así producir energía.

Al aplicar este calor, se generan una nube de partículas a la que llamamos plasma. El problema de todo esto vuelve a ser la elevada temperatura. Los científicos están desarrollando sistemas de confinamiento para este plasma, confinamiento magnético y confinamiento inercial.

CONFINAMIENTO MAGNÉTICO
Se trata de confinar el plasma en el interior de un campo magnético muy potente cuyo objetivo es el de que los núcleos de Deuterio, Tritio y Helio no toquen las paredes del contenedor.


CONFINAMIENTO INERCIAL
Este sistema usa una cantidad de combustible en forma de "bola" compuesto de Deuterio y Tritio, se consigue que implosione a través de un láser y así de genera una condensación de gran violencia y se logra la fusión.

Este método se está usando en EE.UU. y se ha encontrado un problema serio. Este problema es que justo en el momento en el que se genera el máximo de energía, la reacción se vuelve inestable.


De todos modos, el confinamiento con el que más se está trabajado es el magnético ya sea con reactor tokamak, como ITER, en Francia o el reactor Stellorata en Alemania.

Un reto añadido a todo esto es que también tenemos que buscar un material del que estén hechos los reactores porque no es fácil aguantar semejante cantidad de energía. Lo que los científicos tienen muy claro es que sea cual sea el material deberá recubrirse en su cara interior de Litio ya que al impactar en él los neutrones que salen de la fusión se generaría un núcleo de Tritio. De esta manera se retro alimentaria la reacción.

¿Y qué pasa con las seguridad?
Estamos hablando de inestabilidad, de grandes cantidades de energía y además el apellido de fusión es la palabra maldita, nuclear. Todo el mundo tranquilo, en la energía de fusión se produce Helio que es un elemento estable, no se producen desechos radiactivos y en el momento que se termina el combustible, se termina la reacción, es decir, no existe el riesgo de reacción en cadena.

Pero... ¿Para cuándo esta energía podrá ser comercializada? Bien, los científicos aseguran que si se sigue invirtiendo en esta energía como pronto la veremos en nuestras vidas en 20 o 30 años. Aún queda mucho por investigar y desarrollar pero el camino ya está en marcha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario